La Iglesia, por naturaleza misionera, ha sido enviada, por Cristo, para anunciar el evangelio y hacer discípulos a todos los pueblos.

“La Misión, no se limita a un programa o proyecto, sino que es compartir la experiencia del encuentro con Cristo, testimoniarlo y anunciarlo de persona a persona, de comunidad a comunidad, y de la Iglesia a todos los confines del mundo” (cf. DA.145)
Actualizado el 6 de agosto del 2009 a las 2:00 p.m.