Todos.
La propia familia; La propia Comunidad; El trabajo; Los amigos.
Los que han abandonado la Iglesia.
Los alejados del influjo del evangelio y los bautizados que no han tenido la experiencia del encuentro, los que no lo conocen quienes aún no han experimentado el don de la fe.
Las estructuras eclesiales y civiles.



La familia.
Los adolescentes y jóvenes.
Los agentes educativos.
Los pobres y excluidos, los preferidos del Señor.
Los constructores de la sociedad: los trabajadores, empresarios, líderes sociales, académicos, universitarios, políticos.
La pastoral de jóvenes universitarios y de jóvenes trabajadores
Los agentes pastorales laicos, los consagrados y consagradas, los ministros ordenados.
Los católicos alejados de la Iglesia.